Igualdad y democratización digital con WordPress


Tener la oportunidad de hablar de empoderamiento femenino en el mundo digital, siendo mujer y empresaria y con una agencia entre manos, es fantástico.

WordPress como Herramienta para la Igualdad de Género

Emprender en el mundo digital, especialmente como mujer y empresaria, es una experiencia empoderadora que ha sido potenciada significativamente gracias a plataformas como WordPress.

Creo que esta herramienta va más allá de la creación de sitios web, convirtiéndose en una pieza clave para democratizar el emprendimiento digital y contribuir a la igualdad de género.

Democratizando el Emprendimiento Digital con WordPress

WordPress no solo facilita la creación de sitios web, sino que también ha allanado el camino para emprendedores digitales, independientemente de su género.

La accesibilidad y facilidad de uso de esta plataforma han permitido que mujeres emprendedoras ingresen al mundo digital sin barreras significativas. Esto es algo crucial para fomentar la igualdad de oportunidades en el ámbito digital.

Este artículo me ha hecho reflexionar

A continuación te planteo un par de cuestiones que me parecen interesantes y que son un “run run” que me ronda hace un tiempo por la cabeza.

Voy a utilizar el lenguaje de persona, así que siéntete incluida y como en casa cuando me leas. A ver qué opinas y cómo lo ves. 

¿El concepto de empoderamiento femenino está manido?

Empezamos fuerte. Se alzan voces constantemente en este sistema que utilizan la deformación de determinados conceptos, como un argumento para defender y sostener en el tiempo y en la forma, la desigualdad entre las personas. 

Uno de ellos y tergiversado hasta la saciedad es el concepto de feminismo. Es una palabra preciosa que define la igualdad entre hombres y mujeres, siguiendo su definición literal del diccionario de la RAE (Real Academia Española), y que a mi modo de ver es confuso, no utilizando la palabra personas.

Es un concepto básico y que deberíamos tener integrado tod@s y en todos los ámbitos. 

Siguiendo con la RAE, he ido con curiosidad para conocer cómo define la palabra empoderamiento. Copio literal:

“Empoderamiento:
Acción y efecto de empoderar (‖ hacer poderoso a un desfavorecido).”

Acto seguido leo la definición de empoderar. Vuelvo a copiar:
Empoderar:
1. tr. Hacer poderoso o fuerte a un individuo o grupo social desfavorecido. U. t. c. prnl.
2. tr. Dar a alguien autoridad, influencia o conocimiento para hacer algo.”

Me entristece ver, al menos en mi contexto, cómo se banalizan los conceptos. Qué poco nos ayudan a las personas los textos de referencia, que generación tras generación, empapan los cerebros de nuestras herederas.

En el entorno digital, sigue habiendo una brecha interesante entre las personas, en materia de acceso y competencias digitales.
¡Esta brecha nos la llevamos arrastrada del mundo analógico oigan!

Sinceramente, no me siento una persona desfavorecida, ni débil, ni tengo la necesidad de que alguien me dote de conocimiento. El poder de influencia que tengo es hacia mí misma.

Mi propia definición, está en relación con la energía. Con llenarse de energía positiva para pasar a la acción en algo concreto.

El empoderamiento es sentirse válida y merecedora, es saber que estás aquí para dejar huellas bonitas. Sea el entorno que sea en el que te encuentres.

Comunidades de mujeres ¿somos eternas emprendedoras?

Seguimos vehementes. Esta es otra cuestión que me apetece poner de relieve. Y es que siento y percibo en numerosas ocasiones que, concretamente las mujeres, no salimos del estatus de emprendedoras en la vida.

Pertenezco y participo en comunidades de personas, algunas de ellas únicamente formadas por mujeres, y constantemente, nos denominamos como emprendedoras. 

Mujeres con más de una empresa, mujeres con años de recorrido, mujeres que con poco recorrido tienen un marca personal o empresa en pleno rendimiento, mujeres que usan WordPress en su día a día, etc.

El emprendimiento es la gestación de algo que te apasiona y te motiva, algo a lo que le estás dando forma para que vea la luz. Es un estadio inicial, el cual dependiendo de la persona, se puede dilatar más o menos en el tiempo. 

Pero… nos cuesta llamarnos como lo que somos, empresarias. El mundo digital está lleno de “emprendedoras” que en realidad son personas experimentadas con sabiduría de vida y conocimientos técnicos, que no se posicionan de forma natural donde les corresponde. 

Internet es historia contemporánea, casi no hay huellas hablando en cómputo de años. Somos presente, prácticamente. Posicionemos pues los dones, las habilidades, las solvencias técnicas, la esencia de las personas. El ser y estar donde nos merecemos. Utilicemos la tecnología para practicar la igualdad y violencia de género cero

Nuestra huella digital depende de lo que hagamos hoy nosotras. Sean estas: Personas que emprenden, personas empresarias, personas profesionales que trabajan por cuenta ajena, personas intraemprendedoras en sus empresas, personas en formación o aprendizaje.

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